La enfermedad cardiovascular constituye la primera causa de muerte en el mundo occidental, sin distinción de edad. En personas menores los 45 años, ese lugar es ocupado por los traumatismos, que por otra parte son la tercera causa de muerte para todos los grupos de edad.
El 50% de las muertes por infarto agudo de miocardio y el 60% de las muertes por traumatismos, ocurren en la etapa prehospitalaria, es decir en el domicilio o en la vía pública, antes de acceder a un centro asistencial. Para disminuir la morbi-mortalidad que estas patologías generan es necesario contar con una cadena asistencial no interrumpida. El primer eslabón de dicha cadena es siempre la comunidad.
Cuando se produce una emergencia en la calle, en el lugar de trabajo, o en una casa el primer socorro es prestado por las personas que se encuentran en el lugar. Dado que generalmente estas personas carecen del entrenamiento para actuar adecuadamente ante estas situaciones, el socorro prestado responde únicamente al deseo de ayudar. Pero con el deseo de ayudar no basta, es necesario saber actuar rápido y eficazmente.
Además si una persona sufre un paro cardiorespiratorio y no es asistida, a los 5 minutos le sobreviene el daño cerebral y la muerte. Como la ambulancia siempre va a demorar más que 5 minutos, es fundamental aprender a mantener la circulación de la sangre y la respiración, mediante las maniobras de RCP (resucitación cardiopulmonar), hasta que arribe la ayuda médica entrenada.
Los datos indican que de 100 personas que sufren un paro cardiorespiratorio y son asistidas con RCP básica y luego llevadas a un centro asistencial, aproximadamente 17 sobreviven. Además si se cuenta en el lugar donde ocurre el incidente con un DEA (desfibrilador externo automático) el porcentaje de sobrevida mejora sustancialmente.
Por otro lado, en el caso de un accidente, una adecuada atención inicial de la víctima politraumatizada disminuye de modo considerable la mortalidad y las complicaciones físicas. Además, hay casos, como por ejemplo una asfixia por atragantamiento, donde del saber actuar rápida y adecuadamente depende la vida de la persona.
Estos datos parecen ser una justificación suficiente para capacitar al personal de todo establecimiento en las técnicas de RCP básica y Primeros auxilios.
La Redacción
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