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¿Es necesario guardar el cordón umbilical de los recién nacidos?

Nuevas técnicas para tratamientos genéticos
Desde hace algunos años, los padres de recién nacidos guardan su cordón umbilical para futuros tratamientos genéticos. Sin embargo, nuevas técnicas parecen contradecir esta práctica.

Si necesitamos cultivar un tejido que sea genéticamente idéntico al de una persona, por ejemplo para hacer un trasplante de piel, necesitamos células madre pluripotentes o embrionarias. Son células que pueden convertirse en cualquier otro tipo, permitiendo de esta manera generar nuevas células del tipo deseado. Cuando los padres de bebés recién nacidos contratan un servicio privado para almacenar células del cordón umbilical, están almacenando material genético que puede convertirse en células de la sangre y del sistema inmunológico. Sus ventajas son muchas: pueden guardarse hasta por 15 años, tienen un mayor grado de compatibilidad con familiares sanguíneos, no tienen virus, se obtienen en gran cantidad y de forma sencilla. Su uso más extendido es para tratar enfermedades autoinmunes como el lupus, enfermedades de la sangre como la anemia y la diabetes.

El uso de células embrionarias, sin embargo, tiene algunos obstáculos: su costo y el tiempo. Sólo recientemente se convirtió en una opción disponible para los padres, de manera que aquellas personas mayores de cinco o seis años nunca tuvieron la oportunidad de almacenarlas.

Como respuesta a esta situación, desde el año 2006 existe una técnica que permite generar células madre pluripotentes inducidas, es decir, revierte cualquier célula del cuerpo al estado embrionario mediante su exposición a una proteína llamada “factor de transcripción”. Esto significa que se puede programar una célula adulta para que se convierta en una célula embrionaria y luego pase a ser una célula de otro tipo: hueso, piel, músculo o tejido nervioso. Esta revolucionaria técnica, sin embargo, lleva un proceso lento, muy complejo y muy costoso, de modo que todavía no puede extenderse a un uso clínico más general.

Es por ese motivo que un equipo de investigadores de la Universidad de Michigan desarrolló este año un algoritmo capaz de llevar a cabo la reprogramación de la célula adulta de manera automática. Aunque por el momento se trata de un modelo teórico, el próximo paso será su implementación en pruebas de laboratorio. El impacto potencial de esta técnica es enorme, no sólo para la generación de tejidos genéticamente idénticos, sino también para avanzar en la cura de enfermedades genéticas como el cáncer.