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Nobel de medicina: te contamos quiénes lo recibieron y por qué su trabajo es tan importante

Nobel de medicina 2018

Los ganadores del premio Nobel de medicina realizaron aportes para el tratamiento del cáncer que ya mejoran y salvan vidas en todo el mundo.

La entrega de los premios Nobel, que da la Academia Sueca de Ciencias cada año, es un evento mundial que siempre despierta comentarios. El Nobel de Literatura de este año, por ejemplo, no se entregó después del escándalo por acoso y abuso sexual ocurrido en la Academia. Otras veces, su otorgamiento despierta polémicas políticas, como el Nobel de la Paz dado al presidente norteamericano Barack Obama en 2009.

Este año, sin embargo, el premio Nobel de Medicina fue indiscutido: sus acreedores, James P. Allison y Tasuku Honjo, son los padres de una de las terapias más efectivas en la lucha contra el cáncer.

Su idea es descendiente de la técnica desarrollada por el Nobel argentino César Milstein (1984) para el desarrollo de “anticuerpos monoclonales”, una proteína creada artificialmente que estimula el sistema inmunológico del paciente para reforzar sus propias defensas. Allison y Honjo trabajaron sobre esta misma idea, cada uno por separado y a un océano de distancia, para tratar el cáncer. El primero descubrió que, al bloquear la proteína CTLA-4, se liberaba una gran cantidad de linfocitos T, los cuales atacan a las células cancerosas. El segundo trabajó sobre otra proteína, llamada PD-1, que tenía un efecto similar. Ambos trabajos permitieron el desarrollo de tratamientos farmacológicos eficaces para bloquear las proteínas que “frenaban” al sistema inmunológico y estimular su funcionamiento para el ataque de distintas formas de cáncer metastásico.

Estos tratamientos son la alternativa actual a la quimioterapia, de la cual se diferencian fundamentalmente porque no introducen sustancias ajenas al cuerpo para atacar las células cancerosas; por el contrario, refuerzan el sistema de defensa ya existente para que el cuerpo pueda defenderse solo, con mucha más eficacia y menos efectos adversos para quienes toman el tratamiento.

En la actualidad, este tipo de tratamiento permite la cura de un 30% de los pacientes, y las nuevas investigaciones tienen como objetivo la cobertura de nuevos tipos de cáncer con drogas más eficaces.