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Obesidad y sobrepeso en Argentina: no es cuánto, sino qué comemos

Obesidad y sobrepeso en Argentina
En la última década, la obesidad aumentó un 40% en Argentina. Sin embargo, consumimos la misma cantidad de calorías. Te explicamos por qué en esta nota.

La malnutrición es una epidemia global que incluye desde la carencia de alimentos hasta su exceso. Sin embargo, no es la cantidad de comida la que define si una persona está bien o mal nutrida, sino la calidad de los alimentos que ingiere. Al menos, esta es la conclusión del estudio dirigido por el Dr. Martín Silberman acerca del consumo de calorías y la obesidad en nuestro país.

La investigación analiza el consumo de calorías entre 1961 y la actualidad, mostrando que prácticamente no hay diferencia: de 3100 calorías diarias se pasó a 3150 en 50 años. ¿Por qué, entonces, el gran aumento de la obesidad en la última década? Porque cambió el tipo de calorías que ingerimos.

En efecto, en la actualidad ingerimos más del doble de aceites vegetales y casi el doble de azúcares y endulzantes, pero lo hacemos sin advertirlo: aunque no usemos aceite ni le agreguemos azúcar al café, estos ingredientes son muy usados en la elaboración de alimentos procesados. El pan, las galletitas, los snacks, todo tipo de golosinas, entre otros alimentos de consumo diario, contienen mucha más azúcar de la que el cuerpo necesita. Como consecuencia, aumentan los depósitos de grasa corporal y se altera el ciclo de hambre/ saciedad, generando dependencia y aumento de peso.

Por otra parte, alimentos saludables, que agregaban diversidad a la dieta, fueron cayendo en su consumo. Las frutas, verduras y hortalizas, por ejemplo, han disminuido a la mitad en la dieta cotidiana, representando apenas el 2% de las calorías diarias. Los azúcares, harinas y sus derivados, en cambio, han trepado hasta casi el 50%.

Estos cambios están relacionados con procesos sociales y económicos más amplios, que vuelven más disponibles y baratos los alimentos industrializados que los que tienen menor grado de elaboración.

Por todo esto, ya sabés: para la próxima, cuando mires la información nutricional de un alimento, no te quedes sólo con la cantidad de calorías; preguntate, también, por su calidad.