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Prevención de lumbalgias IV

El ejercicio como factor terapéutico

El objetivo básico del ejercicio es fortalecer los músculos involucrados en el funcionamiento de la columna vertebral (dorsales, espinales, abdominales y glúteos) y mejorar su coordinación.

Una deficiente forma física general o hábitos sedentarios aumentan el riesgo de padecer dolor de espalda. Por el contrario, cualquier actividad, aun las más simples o inespecíficas, o las especialmente dirigidas, lo reducen.

El ejercicio, entonces, no solo actúa previniendo, sino también como terapia. En una primera etapa de recuperación luego de un cuadro doloroso se recomienda una actividad aeróbica suave, por ejemplo caminatas o natación. Cuando comenzar? Cuando el dolor disminuya y lo permita, preferentemente entre las dos y las seis semanas. Aun con un leve resabio doloroso es conveniente retomar la actividad física para no debilitar más la musculatura involucrada. ¿Como comenzar? Con media hora diaria de ejercicio.

Si el ejercicio, en la forma descripta, aumenta el dolor y lo hace intolerable, lógicamente se suspende. Pero si se soporta, adelante. Recuerde que la inmovilidad lleva a la atrofia muscular y la recuperación se retrasa.

Si la evolución es buena, se pasa a la fase de ejercicios dirigidos a incrementar el tono muscular. Que ejercicios hacer? No hay una pauta básica apta para todos los pacientes. Lo que sirve para algunos, es inconveniente para otros. Por lo que la pauta debe surgir de la evaluación del médico especialista, junto con el kinesiólogo o fisioterapeuta.

En algunos casos se puede recurrir a procedimientos sofisticados y costosos, como ejercitarse bajo control ecográfico para verificar la calidad de la contracción muscular. Durante los primeros tiempos los ejercicios deben ser supervisados en su técnica, y suspendidos si producen dolor. Luego el paciente podrá ejercitarse sin ayuda.

En síntesis, pasado el periodo agudo de dolor, comience a movilizarse con control profesional. Evite la inmovilidad prolongada que dificultará su rehabilitación posterior

La Dirección
Fuente: www.espalda.org