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Removieron trenes del Subte de Buenos Aires por presencia de amianto

Presencia de amianto en el subte

Se trata de formaciones compradas al Metro de Madrid que circulaban por la línea B con una aislación de amianto, un material cancerígeno que afecta especialmente a los trabajadores.

Durante el mes de febrero se quitaron de circulación tres formaciones de subte que habían sido compradas en España, luego de que el Metro de Madrid confirmara la existencia de amianto en ellas. Aunque la empresa europea intentó minimizar el tema, diciendo que se encontraba en un pequeño componente eléctrico de difícil acceso, un trabajador del subte español murió de cáncer de pulmón en 2017, cuya causa se sospecha que fue el amianto de los vagones.

El amianto y el asbesto, dos componentes minerales artificiales, fueron muy utilizados durante el siglo XX por sus propiedades aislantes del calor, la electricidad y el sonido. A comienzos de la década del noventa, una gran cantidad de estudios demostró que, por su tamaño microscópico, estos materiales eran inhalados y producían cáncer, fundamentalmente de pulmón, laringe y ovario.

Debido a su uso industrial, los espacios de mayor riesgo de contaminación son los entornos laborales cerrados; sin embargo, también se han detectado casos en hogares y locales que contienen asbesto o amianto en su construcción.

La   Organización Mundial para la Salud ha difundido números alarmantes acerca de su impacto en la salud:

- 125 millones de personas están expuestas al amianto/ asbesto en su lugar de trabajo

90.000 personas mueren al año por causa de esta exposición

El 50% de los casos de cáncer ocurridos en el trabajo se deben al asbesto

Más de 40 países de todo el mundo tienen una legislación igual de restrictiva, aunque otros países (como Rusia) han sido más benévolos con su uso, entre otros motivos por el volumen de producción de asbesto y productos derivados que tienen en sus economías.

A pesar de que la producción, importación y comercialización de asbesto y amianto está prohibida en Argentina desde el año 2000, todavía existen objetos y construcciones que lo contienen. En la actualidad, el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires estudia posibilidades legales para denunciar y pedir resarcimientos al Metro de Madrid por la venta de vagones secretamente aislados con amianto.