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Preguntas y respuestas sobre el cáncer

La palabra con “C”: preguntas y respuestas sobre el cáncer
Es una de esas enfermedades de las que no se habla y tenemos miedo hasta de nombrarlo. Aunque no existen vacunas ni curas milagrosas, la ciencia ha avanzado mucho en su detección y tratamiento; sin embargo, en general es poco lo que saben quienes no son especialistas. En esta nota te invitamos a conocer algunos mitos sobre el cáncer.

El funcionamiento normal de nuestro cuerpo necesita que las células humanas crezcan y se dividan para generar nuevas células, mientras que las viejas mueren y son reemplazadas. Cuando este proceso se descontrola, se forma una gran cantidad innecesaria de células nuevas mientras que las viejas no mueren. El exceso de células forma masas anormales en el cuerpo que pueden luego expandirse a los tejidos que las rodean. Se denomina cáncer al conjunto de estas enfermedades.

Excepto en algunos casos (como la leucemia, que afecta las células de la sangre), el exceso de células produce grandes masas sólidas llamadas “tumores”. Los tumores “benignos” son aquellos que no se expanden, mientras que los “malignos” son aquellos en los que las células enfermas invaden otros tejidos y se diseminan, acción que se denomina “metástasis”. Habitualmente se identifica el tipo de enfermedad según el órgano o tejido en el cual se inició el proceso, y es por ello que se habla de cáncer de piel, de hígado, etc., independientemente de que luego realice metástasis en otros tejidos.

El cáncer es, en la actualidad, la segunda causa de muerte en el mundo, y se estima que durante el siglo XXI será la primera causa dentro de los países desarrollados. A pesar de ello, es mucho lo que la ciencia ha avanzado en su investigación y tratamiento, y las tasas de supervivencia aumentan cada año, llegando a ser muy altas en algunos casos. En la actualidad, existe un 98% de probabilidades de supervivencia a un cáncer de mama si se lo detecta a tiempo. Conocer la enfermedad, informarse y estar atentos a sus síntomas son la clave para prevenirlo.

Mitos, preguntas y respuestas


- ¿Puede contagiarse el cáncer? El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, llegó a declarar que el fallecido Hugo Chávez fue “inoculado” de cáncer por sus enemigos. La verdad es que no es contagioso, excepto en el caso de trasplantes de órganos de personas que lo han sufrido; aún así, la probabilidad de desarrollarlo es de dos cada 10.000 trasplantes. Sí es posible que una persona transmita a otra un virus o bacteria que pueda ser la causa de un cáncer posterior. Tal es el caso del Virus de Papiloma Humano (VPH), que se contagia por contacto sexual sin protección.
- ¿Los teléfonos celulares causan cáncer? Las células cancerígenas son células que han mutado por motivos que, en la mayoría de los casos, son desconocidos. Algunos estudios sugieren una posible relación entre la radiación emitida por los teléfonos celulares y su desarrollo. Es por ello que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha incluido a estos dispositivos en el grupo de elementos posiblemente carcinógenos para los seres humanos, junto con los plaguicidas y los productos químicos que se usan en las tintorerías. Otros estudios afirman, en cambio, que la radiación que emiten es demasiado baja como para ser riesgosa. La OMS ha anunciado para 2016 resultados más concluyentes sobre el tema. Mientras tanto, se recomienda mantenerlos a una distancia de entre 30 y 40 centímetros del cuerpo, empleando dispositivos de manos libres y mensajes de texto en la medida de lo posible, para evitar el contacto prolongado con el teléfono. En el caso de los niños, que son más sensibles a la radiación, se recomienda limitar preventivamente su uso lo más posible.
- ¿Influye la actitud positiva o negativa en el riesgo de desarrollar cáncer o en la recuperación de un paciente? Un famoso best seller, de la norteamericana Louise L. Hay, se titulaba Usted puede sanar su vida. La autora proponía que las enfermedades (entre ellas el cáncer) eran una manifestación externa de un malestar subjetivo y, en consecuencia, podían ser curadas con pensamientos positivos. La verdad es que no hay evidencia científica que pruebe esta afirmación. Sí es importante que el paciente tenga una adecuada contención psicológica que lo ayude a sobrellevar la enfermedad, el tratamiento y sus consecuencias. Un paciente deprimido puede descuidar su tratamiento y sumar, al padecimiento de la enfermedad, la soledad y la desesperanza. En cambio, realizar actividades gratificantes y sostener sus vínculos interpersonales lo ayudarán a mejorar su calidad de vida.
- ¿Si alguien en mi familia tuvo cáncer tengo más probabilidades de desarrollarlo? Los estudios disponibles hasta el momento muestran que en la mayoría de los casos no hay una predisposición genética que lo cause. Se estima que sólo entre el 5 y el 10 por ciento de los casos son causados por mutaciones genéticas heredadas. La mayoría de los casos, en cambio, se desarrollan por mutaciones ocurridas durante la vida del paciente, ya sea por el proceso mismo de envejecimiento o por causas ambientales. Es sobre estos últimos casos que se pueden realizar campañas de prevención: se ha probado la relación entre el tabaco y distintos tipos de cáncer (de pulmón, esófago, lengua y laringe), los efectos carcinógenos del asbesto o la radiación, entre otros.
- ¿El consumo de carnes aumenta el riesgo de desarrollar cáncer? La OMS difundió en 2015 un estudio según el cual las carnes rojas son “probablemente cancerígenas” para los seres humanos y las carnes procesadas son “cancerígenas”. Aunque el estudio ha causado grandes controversias, es importante notar que el riesgo existe en casos de consumo diario y prolongado. Una alimentación variada y equilibrada debe limitar el consumo de carnes rojas y procesadas para cuidar también otros aspectos de nuestra salud.

Las Naciones Unidas han declarado el 4 de febrero como Día Mundial contra el Cáncer. No es un día para asustarse sino para informarse y estar atentos: en muchos casos pueden prevenirse sus causas atendiendo a factores ambientales y conductas de riesgo. En otros casos, la detección temprana mejora las probabilidades de éxito de los tratamientos disponibles. Como en otras enfermedades, la información y la prevención son nuestras mejores armas.