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Trabajo y salud: el impacto de la desocupación y la calidad del empleo en la vida del trabajador

Trabajo y salud: el impacto de la desocupación y la calidad del empleo en la vida del trabajador
Aunque es común pensar en hábitos saludables individuales, desde hace algunos años se conocen los determinantes sociales de la salud y la enfermedad. ¿Qué efectos tiene el trabajo? Te lo contamos en esta nota.

Muchas veces pensamos en la salud como algo individual: según nuestras disposiciones genéticas, nuestros hábitos y nuestras decisiones seremos personas más saludables, o menos. Sin embargo, desde hace unos años se ha desarrollado una serie de estudios que muestran el efecto que la sociedad tiene sobre la salud de los individuos. En particular, las condiciones de trabajo tienen un gran peso, por ejemplo, en la salud de las mujeres y en la experiencia de situaciones de violencia de género.

Una de las personalidades más destacadas en este campo es el investigador inglés Michael Marmot, que ha realizado estudios para la Organización Mundial para la Salud describiendo los “Determinantes sociales de la salud”. En su informe más reciente, Marmot presenta algunos resultados que deberían alertarnos: desde su perspectiva, el desempleo juvenil en algunos países (el 52% de los españoles menores de 25 años está desempleado; en nuestro país, es el 20%) debería ser considerado una catástrofe sanitaria con efectos en las generaciones futuras.

La relación entre empleo y salud tiene un costo evitable de 1,3 billones de euros para los países de la Unión Europea. Esto significa que las empresas, los trabajadores y el Estado pierden al mantener condiciones de trabajo poco saludables.

¿Cuáles son los efectos de la calidad del empleo en la salud de la población? Aquí van algunos datos:
- Las personas desempleadas tienen una tasa de mortalidad 20% más alta que las personas con empleo.
- La tasa de suicidios aumenta de manera proporcional al desempleo: cuando hay menos trabajo, hay más personas que se quitan la vida. En España, hubo un 10% más de suicidios entre los jóvenes a causa de la falta de trabajo.
- La incertidumbre laboral, es decir, no saber si se va a conservar o perder el empleo en un futuro cercano, aumenta los casos de ansiedad y depresión, además de incrementar proporcionalmente el riesgo de enfermedades cardíacas.
- El desempleo y la pobreza deterioran la calidad de vida en aspectos claves para el futuro de la población: en todo el mundo, 150 millones de niños y niñas tienen un peso más bajo de lo normal para su edad; 175 millones tienen una talla inferior a la que deberían tener.

Frente a estos datos, Marmot da una serie de recomendaciones de políticas públicas. En primer lugar, señala la importancia de asegurar una buena nutrición y atención médica primaria para los niños menores de cinco años. En segundo lugar, considera que un sistema educativo universal de calidad debería ayudar a mejorar las posibilidades de empleabilidad futura de la población más vulnerable, permitiendo el acceso a trabajos mejores, tanto por su remuneración como por sus condiciones. Finalmente, Marmot señala la importancia de protección de las poblaciones vulnerables, no sólo por el acceso a la salud pública, sino también por el sostenimiento de condiciones de vida dignas.